El ex presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, actualmente detenido en la Corte Penal Internacional en La Haya por cargos de crímenes contra la humanidad, está listo para ganar la carrera por la alcaldía en su ciudad natal de Davao City por un amplio margen.
A pesar de su encarcelamiento, la popularidad de Duterte sigue siendo fuerte, y surgen preguntas sobre si puede cumplir su mandato desde el extranjero.
La familia Duterte continúa dominando la política local, con los cinco miembros de la familia que se postulan para cargos esperando asegurar victorias en las elecciones de 2025. Esta situación inusual se desarrolla en medio de una batalla política más amplia entre los campos de Duterte y Marcos, con implicaciones significativas para el liderazgo futuro del país. El resultado destaca la influencia perdurable de las dinastías políticas y las complejidades de la justicia y la gobernanza en Filipinas.
.@VOTA1 año1Y
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Filipinas va a las urnas en las elecciones intermedias en medio de la batalla por poder entre Marcos y Duterte.
Para Marcos, el control del Senado es crucial para impulsar su agenda legislativa y asegurar su legado antes de la carrera presidencial de 2028. Para Duterte, los resultados podrían determinar su supervivencia política.